sábado, 29 de enero de 2011

confusión

Me mata por dentro saber que estás ahí. Que ahora dudo de tu veracidad, cuando antes hubiera rendido homenaje a tu sinceridad... Y no se que creer, si me mientes por amor o por alejarte de mí. Y ahora siento que nuestros caminos se separan, indiscutiblemente, haga lo que haga. Desearía poder rendirme a la fuerza del destino debastador que me arranca de tus brazos imaginarios, pero algo me mantiene unida a ti, demostrándome mi debilidad al creer que podría negarte cuando se produjera de nuevo un intercambio efímero de palabras entre nosotros. Y no ha sido así. Y me siento débil, frustrada, arrastrada a la desolación.

sábado, 22 de enero de 2011

Seguro

No quiero creerte, pero sale de mi interior sin avisarme. Mis dudas se disuelven cuando tu pronuncias mi nombre... Tan suave, tan dulce, tan tuyo... Y pareces seguro cuando me pides que crea en tí, que todo saldrá bien, y que no estarás lejos de mí, más lejos. Parecen seguras tus palabras cuando me dices te quiero. Y el mundo parece desaparecer cuando estás tú, cuando invades mi cuerpo, te apoderas de mí. Todo deja de existir, no hay textos, no hay argumentos, no hay historias empezadas, ni cuentos por acabar. No hay princesas olvidadas, no hay alma en pena. Sólo existimos tu y yo. Tu seguridad me hace fuerte, mi debilidad te hace crecer. Me complementas, me llenas, sacias mi vacío. No soy profunda cuando escribo, no tengo imaginación, solo expreso con sutileza y sencillez lo que me haces sentir, lo que me haces ser.

vaivén despiadado

Vaivén despiadado de emociones que van y vienen, desgarrando, anclando sentimientos acordes en un solo corazón. Crueles, se funden en mi alma, me deshacen en lágrimas de cristal que, resvalando por mis mejillas, me cortan el aliento... Me recuerdan que no estás. Noche fría, intensa, se clava en mis huesos, me hiela el alma, te arranca de mi lado, pero no de mi interior. Vaivén despiadado de dolor que me deja sin recursos, que me arrebata mis sueños, me devuelve las ganas de dormir, sustituyendo así las de luchar. Vaivén de días que se convierten en monotonía, inútil rutina, que no me sacia. Y yo paulatinamente desgasto mi tiempo en plasmarte en mis pensamientos. Y el viento no me ayuda a borrar de mi memoria tu nombre, al tiempo que mi alma anhelante lo busca al caminar.

Mérito bago

Y todo sigue, pese a la división de nuestro camino, algo que nosotros empezamos a construir juntos por un breve lapso de tiempo. Algo que empezó siendo único y ahora se divide en dos. No puedo decirte que vaya a olvidarte, aunque lo intente no se cuánto me costará llevarlo a cabo. No puedo prometerte que no vivirás en mis sueños de la manera que te prometí mi amor. No puedo escurrir tus recuerdos y dejar que fluyan con el transcurso de mis días. No puedo. Me obligué a amarte, a verte como algo sincero, y ahora me encuentro deshilachando un matojo de sentimientos inculcados por mí misma, intentando que desaparezcan. Vano esfuerzo, mérito bago, amor desgastado.

D_____D

Últimamente no me inspiras, amor...Últimamente mi inspiración viste de tu ausencia. No estás, de pronto desapareces, te siento conmigo y un momento después pareces apartarte de mí. Y yo temo por mi pobre corazón, al que hiciste latir con tanta fuerza cuando se quedó abatido. Yo temo por mi seguridad, que se fortalecía en tu constante apoyo, en tu sonrisa permanente; temo por mi felicidad, porque se merme si te vas, si no estás. Temo por mis ojos, porque se tornen verdosos de nuevo. No quieras, no me dejes... No me veas llorar. Ya te siento lejos, no intentes estar distante. No busques más hacerme sentir sola, porque sola estoy, y lo se y me di cuenta. Me enseñaste todo lo que pude aprender, ahora enséñame a olvidarte.

Por algo será

A veces la vida nos plantea situaciones que a priori parecen difíciles, pero a la larga siempre tienen un por qué. Es difícil muchas veces comprender por qué te pierdo, o, directamente, por qué no te tengo, si te quiero... Pero por algo será, digo yo. Quizá ahora no te tenga, pero pueda tenerte más adelante. O quizá no vaya a tenerte nunca. Quizá es algo, digámosle improbable, pues no hay nada imposible. Dos opciones: Estancarte en lo que duele, o seguir hacia adelante con la frente bien alta. Y sólo tú puedes escoger.

viernes, 21 de enero de 2011

Cuesta creer

Cuesta creer que te sentía más cerca y en realidad estabas más lejos. Que no solo no rompí la distancia que nos separaba, sino que ésta se volvió aún más inmensa. Me tragó en su infinidad. Me arrebató algo por lo que yo quise luchar. Desde siempre y para siempre. Una vez más caigo, caida libre, pozo sin fondo. Pese a todo, y por todo, mi instinto, mi fuerza interior, mis ganas de tí me hacen seguir adelante. Me impulsan a buscarte, a seguir tus pasos, marcar tus caminos. Necesito tenerte conmigo. No desaparezcas nunca.

La duda

¿De dónde venimos, quiénes somos, a dónde vamos...? Son las tres preguntas que todo ser humano se hace al menos una vez en la vida. Pese a haberme levantado hoy de lo más filosófica, no voy a responder sobre mi criterio. Respecto a este tema, tengo dos teorías, o, más bien, llamémosles puntos de vista. Esta el punto de vista que me sugiere que quizá sería mucho más interesante la vida si nunca llegasemos a descubrir la base de nuestra existencia. Quizá si la descubrieramos nos dejaríamos influenciar por lo que pasará después. Si tu sabes que vas a un lugar mejor, te esfuerzas más. Solo por el simple hecho de ser egoísta y querer lo mejor para tí. Hazlo lo mejor que puedas, sin saber a dónde vas. Y después, tanto si vas a un lugar mejor como si no vas a ninguna parte, te habrá servido, ya que si has sido buena persona y no vas a ninguna parte, al menos dejaras un buen recuerdo de ti mismo a los que se quedan aqui un tiempo más.
Por otro lado, mi otro punto de vista es que me muerde la curiosidad, la intriga de querer saberlo todo. Pero... la curiosidad mató al gato. Y si aún nadie ha sido capaz de descubrir por qué estamos aquí y somos diferentes a las demás razas, capaces de sentir, capaces de relacionarnos por amor, y no solo por aparearnos y aumentar la especie, capaces de razonar más allá de lo que nuestra propia naturaleza nos obliga a razonar... Será por algo, digo yo... ¿no?

martes, 18 de enero de 2011

Qué será después

Esta es una pregunta bastante habitual, y no solo para mí, sino para mucha gente. ¿qué pasará después? con esto podemos estar refiriéndonos a qué pasará después de una decisión tomada, de una acción llevada a cabo, o simplemente qué nos deparará el futuro...
Si me lo permitís, quiero dar un consejo; No te pares a pensar qué pasará mañana, ni dentro de dos meses, ni en tu futuro más lejano. Piensa que la vida es un transcurso de situaciones por las que tienes que pasar. Lo único que podrás escoger será tu camino, pero sea el que sea, un camino deberás tomar. Dicho esto, piensa que si esperas mucho de la vida, pones las espectativas muy altas, mi consejo es, no esperes nada, simplemente limitate a dejar que todo fluya, que cada cosa lleve su ritmo, su tiempo. Si algo pasa, es porque tiene que pasar. Vive con emoción, pero no pongas todo tu empeño en sentirte mal, jamás. Porque las cosas no pasan porque si. Todo tiene un porqué. No pienses si estás equivocado o no, sólo haz lo que quieras hacer en cada situación. Hagas lo que hagas te arriesgas a que tu decisión no sea acertada, entonces ¿por qué no, puestos a arriesgar, haces  lo que quieras? Piensa en esto.

lunes, 17 de enero de 2011

Para los que leeis esto...

Me gustaría que, dado que son mis sentimientos y mi imaginación lo que hace que estos textos existan, no me los copieis, y si lo haceis al menos decid que son míos. Es muy frustrante esforzarme por intentar plasmar mis sentimientos de modo que a todos puedan gustaros y que haya gente que copie mis entradas, tirando por tierra mi esfuerzo... Espero que lo comprendais.

domingo, 16 de enero de 2011

canción

Que tus dedos acaricien las teclas de un piano
o las cuerdas de una guitarra
que tus ojos me miren y tu voz llene el silencio
yo me dedicaré a bailar al son de tu melodía

A mi no me gusta dormir sola
y a ti te gusta dormir conmigo
acaricia mis labios con los tuyos
abraza mi cuerpo desnudo
dame protección, que te hace seguro
cuida  mi fragilidad, que te hace más fuerte.

Sólo será un segundo, déjame observarte
prometo después no volver a mirar
tu cuerpo en la oscuridad

Te regalo mi ilusión, que ahora está de más
te regalo un corazón, que ha crecido y me hace sombra
te regalo esta canción, aunque en realidad ya es tuya
tu fuiste mi inspiración...

Tu canción. No está entera, pero esta es la mejor parte...

Estallido

Un estallido. Mi felicidad estúpida y lánguida se ha resquebrajado. Gritos desgarradores salen apresurados de mi garganta. Se me nubla la visión, lágrimas presas huyen de mis ojos, alcanzando libertad. Mis oidos se han convertido en un agudo pitido que me impide escuchar nada que venga de fuera. La sangre arde en mis venas, siento enrojecer mi rostro. Pero no me callo. Sigo gritando más y más fuerte, porque ya no puedo parar. Temo por mí misma; un cúmulo de reproches quiere ser escupido por mis lavios. No lo retengo, y salpica. Frente a mí cinco extraños me miran, unos atónitos, otros divertidos y alguno que finge ignorarme. Y todo lo que pueda decirles parece no importarles. No son conscientes del daño que me hacen, y si lo son lo echan a un lado. Parece divertido contemplarme, gritando sin ser oida, intentando elevar más mi tono de voz. Pero sigo pasando desapercibida. Sigo siendo insginificante. Delante de mí no hay nada que pueda hacerme sentir bien. Necesito huir, dame paz. Devuéveme mi equilibrio, ayúdame a recuperar mi rincón de calma, a avivar el resquicio de mi felicidad.



A veces grito... Y nadie me oye. Quizá mis palabras puedan dejar constancia de que estoy aquí.

Chispa persistente

Conservemos esto que nos une, que nos funde en uno solo, que nos deja respirar si estamos juntos. Guárdalo, guárdalo bien, que no se rompa, que no se resquebraje más. No quiero perderlo, no quiero perderte. Tu aliento es mi oxígeno. No me abandones, no desaparezcas. Ayúdame a mantener viva la chispa persistente que aún aguarda en nuestro querer. Vuelve a dibujar en un cielo sin estrellas mil ojos recelosos que nos miren, envidiosos de nuestro amor mútuo.
Déjame decirte mil veces más que te quiero.
Quiero sentir tus labios acariciando los míos.
Cuídame de nuevo, como dijiste que harías siempre.
Rodéame con tus brazos y no me sueltes nunca.
Vuelve a ser para mí como el puerto seguro
que busca un barco a la deriva, vuelve a ser
para mí la cuerda salvavidas que cae desde
la salida lejana en un pozo de profunda oscuridad.
Vuelve a ser mi puerto seguro.
No me pierdas, no me dejes hablar más.

No me recuerdes

Pedirte que me olvides, que olvides todo lo que te he dicho este tiempo. Que no me recuerdes, que no me imagines en tus noches tristes, que no veas mi cara ahí donde mires... No me pienses, no me recuerdes. Arrebátame el sueño que persigo, quita de mí la ilusión de perseguirte. No oigas mi voz débil y asustada susurrándote "te quiero" cuando alguien parpadea. No me busques, aquí termina tu viaje, sigue adelante, busca una salida. Yo ya no estoy... Resulta difícil hablar contigo cuando el silencio se apodera nuevamente de nosotros. Nuestro silencio... Que mis palabras no sirvan de nada, que se rompan en trozos de papel gastado. Llorar, escribir, guardarlo todo dentro. Y que nadie vea que me estoy rompiendo por dentro, siempre por la misma causa, el mismo dolor implacable, la misma herida incurable siempre... Siempre por amor.

Te...te quiero

Sus dedos se deslizaron rápidamente por entre las teclas cuadradas escribiendo tímidamente. Sam se acercó a la pantalla todo lo que le permitía la vista para leer nerviosamente las cortas palabras que Paul había escrito.
- te... te quiero
Se le aceleró el pulso notablemente, sentía su caja torácica al borde del estallido. Sus ojos nublados buscaron una y otra vez intentar leer de nuevo, encontrar un doble sentido, o que aquello fuera tan sólo producto de su torpe imaginación. Pero por más que apartaba la vista y volvía a leer, las mismas palabras seguían ahí. Dichas por nadie, para nadie. Indiscutiblemente, ella había esperado ansiosa volver a recibirlas, pero ahor todo quedaba en el aire.
- Quiero seguir con esto - tecleó de nuevo Paul - tengo que irme.
Una breve despedida. Hasta el nuevo atardecer. Y todo volvía a ser una incógnita.
Sam esperó a que Paul se hubiera ido y apagó el monitor. Set umbó en la cama. Buscó el móvil en la mesita de noche y miró la hora. Todo estaba oscuro, como era de esperar a las dos y media de la madrugada. Miró por la ventana la oscura noche sin estrellas. Bostezó y se tapó con las sábanas. Dio vueltas en la cama sin poder conciliar el sueño. Finalmente se sumió en un descanso sin pausa, pensando en él. dejándo que la imagen de Paul se proyectara en sus sueños.

sábado, 15 de enero de 2011

Cuentagotas de felicidad

Gota a gota, despacio, intentando no romper la rutina dolorosa de tu ausencia, cae la felicidad sobre mí. Nunca imaginé que volverías a decírmelo, no pensé que pudiera recuperarte. Y ahora te siento más cerca que nunca. Y me equivocaré, y después el impacto de tu desaparición repentina me demolerá, haciéndome estremecer de dolor, desgarrando mi garganta con gritos silenciosos. Pero ahora da igual, ya te tengo aquí. Oh, eterna crueldad, que me haces amarle sin precio! Te he pedido que te quedaras, y lo has hecho. Ahora quien no quiere marcharse eres tú. Y siento tan cercanas tus caricias, aquí, en mi piel, como acariciándome ya... Siento tan cercano tu aroma, que perfumará cada rincón de mi piel... Ven y abrázame. Rompe el silencio que nos rodea como motas de polvo, danzando a nuestro alrrededor, errantes en el aire, flotando, ligeras... Te diré una vez más que te echo de menos, que me faltan tus ánimos para luchar. Te diré una vez más, amor, que te quiero.

Noche fría

Hoy no duermes conmigo.Esta noche es fría, y no tengo tu abrigo. ¿dónde dejarás el beso que ibas a depositar en mi frente? ¿vas a guardarlo para mañana? Te echo de menos, tu voz ronca y sabia, tus manos ásperas acariciando mis mejillas heladas por el frío. ¿a dónde fuiste? ¿cúando volverás? Me cansé de preguntar y nadie respondió. Busqué a tientas en la oscuridad de mi alcoba y no encontré tu chaqueta de lana rugosa. Me asusté y gemí y lloré, hincando mis rodillas en el suelo de mármol. Busqué tu consuelo, y se había evaporado.



PD: Espero que os guste, es un pequeño relato de una posible historia. Quizá el comienzo, quizá el final... Ahí lo dejo! x)

Veo en tí, siento por ti.

Sonrío tímida, aunque no puedes verme, cuando viene a mi cabeza tu imagen. Y tú me preguntas qué he visto en ti. No lo se, ciertamente. Pero te repetí mil y una veces que sin tu apoyo no sería posible. ¿y por qué iba a mentir? No lo hago. Estar contigo es como tomarme un respiro. Todo es abrumador, agotador, me falta el oxígeno. No tengo fuerzas, me derrumbo... Apareces tú y todo se reduce a cenizas. No pidas explicaciones, no puedo dártelas. No es qué veo en tí, sino qué me haces sentir. No te empeñes en darme nada, tu sola presencia me complace. Me basta con que sepas que sigo aquí, embriagada de tí, de tus labios que tiñen de rojo mi corazón, de tus manos que hacen suave mi piel, de tus ojos que acarician mis sentimientos. Podría decirte muchas cosas, pero me basta con darte las gracias por estar a mi lado, antes y después de todo.

Hay veces en que los textos te vienen a la cabeza porque sí

¿por qué esperar nada?

No espero nada de tí, simplemente porque quiero dejar que todo ocurra a su tiempo. No quiero precipitarme en declaraciones claras de amor, ni en gratificaciones por aquello que hiciste por voluntad, aquello que salió de ti. No quiero prometerte el cielo, ni que tú me lo prometas. Sólo quiero que sigas siendo tú, por encima de todas las cosas, y tu sonrisa, por encima de todas, la que me haga sonreir. No se qué es esto que se interpone entre nuestras conversaciones, que alimenta nuestros silencios cargados de intención, que malinterpreta nuestros espacios. No se qué es, pero no duele. Y como no duele, dejemos que se quede con nosotros. Quizá forma parte de tí...
No espero de tí, sólo espero en tí.

eres especial.

Quiero decirte algo realmente especial, que no suene repetitivo, porque tú eres alguien especial. Sabes lo mucho que me encanta tu compañía cada noche, lo mucho que te necesito cuando estoy abatida, cuando me fallan las piernas y me agota respirar. No es necesario que te diga lo mucho que te anhelo cuando no puedo hablar contigo. 
Eres especial. Son especiales tus palabras. Tu apoyo incondicional, tu perdón bondadoso. Gracias. Por todas aquellas veces que él estubo en un pedestal y tu aguantaste mis crudas palabras. Por regalarme sinceridad por doquier. Fuiste un faro de luz en medio de una tempestad. Tus palabras, tus canciones, me dieron lo que tanto necesité. Sólo dijiste te quiero, y dejé de sentirme sola. Estás lejano, es cierto, pero logré sentirte aquí a mi lado, apretando levemente mi mano, dándome ánimos, no me dejaste caer... Me infundiste el valor que no me sobraba, me diste la inspiración que me faltaba, colmaste mis labios de sonrisas, sin a penas decir nada. Podría haberte amado más que a nadie en este mundo, porque si a alguien debo algo, es a ti. Pintaste mi cielo de estrellas, dibujaste una esfera dorada en la noche, cuando ésta estaba oscura y nublada. Emborronaste con las yemas de tus dedos las lágrimas que humedecían mis mejillas. Y no me tocabas... Fuiste, y eres, tanto para mí... Gracias, eterna y sinceramente, porque sin ti, yo no me habría levantado.

El final

Quizá te preguntes por qué escribo una vez tras otra. Puede que pienses que no sirve de nada, crees que debo pasar página, lo se. No imagines, pobre tonto, que el hecho de que siga escribiendo significa que me he quedado estancada en tu querer. He pasado página. De nada me serviría seguir pintando de estrellas el cielo de mis pestañas, o nublar la vista y no ver nada. Porque, para empezar, tú ya no estás aquí.Cierto es que me gustaría retroceder en el tiempo para poder grabar más de esos momentos que viví junto a tí. Más de esas emociones que me descubriste, un abanico amplio de sensaciones que antes no conocía. Me enseñaste a tejer el jersey en el que se refugiaba nuestro amor. Caliente, al abrigo de tus brazos... Donde dejé mi corazón. Pero no me enseñaste a olvidarte. Tube que aprender, entre gritos y almohadas mojadas de llanto, que nada es para siempre, que tú también tenías tu final.

Está en ti.

No dejes que te venza, no dejes que se apodere de ti. Lucha, pon en ello todo tu empeño, levanta la mirada, sal ahí con la frente bien alta y grita al mundo que estás aquí.
Nada puede contigo. Lo sabes. ¿Por qué lo dudas?

Cuando creas que no puedes más, sigue adelante.

Lágrimas

Deja de llorar, pequeña idiota. ¿No ves que tus lágrimas son vanas? Se confunden con la lluvia, se funden en el río y se pierden en el mar...
Deja de lamentarte por lo que hiciste, no le busques solución, no busques un por qué. Porque sí. Eso es todo lo que recibirás a cambio de 26 horas diarias llorando.
Deja de hablar... No escribas más. Aquí empieza tu final.

algo irreal

Hay cosas que duelen, y no sabes por qué. No te está tocando, pero quema; no te está arañando, pero te desgarra.
Hay veces que lo echas de menos, sin saber qué es. Extrañas algo que no has tenido, algo irreal, alzas la mano para tocarlo, y es tan sólo una neblina polvorienta que se esfuma cuando tus dedos la alcanzan. Hay algo que te duele, que te hace llorar, algo a lo que añoras... Y no sabes qué es.

no pretendas

No pretendas que te olvide.
Te odio, ahora, es cierto. Pero te amé, es más, te amo. Y te odio por amarte. Que te fueras de mi lado, que rompieras mi sonrisa en pedazos y después ignoraras verme llorar... Que negaras quererme, que no soportases mi perdón, que no quisieras aceptar que voy a quererte siempre...
No pretendas que te olvide tras tantísimas noches hablando horas y horas sin descanso, riendo sin parar, por cualquier tontería.
No quieras que busque en otros brazos el apoyo incondicional que tu me diste cuando me sentía abatida.
¿por qué te vas... si sabes que volverás...?
Piensa que así, amor, solo haces que esto sea más difícil. No para tí, que sigues tu ritual de siempre, sino para mí, que tendré que hacer acopio de valor y fuerza para decirte que te vayas cuando vuelvas a mis besos...

Lejanía implacable

He evitado escribir durante esta semana porque se lo que saldrá de mis palabras... Tú.
Bien, ahora, tras una semana de descanso y reflexión, voy a sacar de mí lo mejor que tenga... para tí.
Odio que todo esto haya terminado, aun a sabiendas de que no ha terminado... Odio que estés lejos de mí, que tus caricias no vayan a llegarme nunca... Odio esta lejanía que siento, y lo que más odio es saber que aunque estubieramos juntos... la lejanía seguiría existiendo.
Te amo, más que a nada en este mundo, ¿para qué negártelo? has sido durante algo más de un año lo que me hacía sonreir, incluso cuando no estaba, eras siempre mi motivo para luchar, mi sueño que perseguir, una ilusión constante, la prueba de que hay sueños que se cumplen... Has sido todo para mí... Viví una mentira... pero era mi mentira...

Hubo en su día alguien a quien me aferré con tanta fuerza que después, al querer separarme, tube que recordarme quién era yo.