Trepando por tus caderas con los dedos, me enganché en tu cintura, y escalando por tu espalda encontré, tras los secretos de tu oído, todos tus miedos.
sábado, 22 de enero de 2011
Seguro
No quiero creerte, pero sale de mi interior sin avisarme. Mis dudas se disuelven cuando tu pronuncias mi nombre... Tan suave, tan dulce, tan tuyo... Y pareces seguro cuando me pides que crea en tí, que todo saldrá bien, y que no estarás lejos de mí, más lejos. Parecen seguras tus palabras cuando me dices te quiero. Y el mundo parece desaparecer cuando estás tú, cuando invades mi cuerpo, te apoderas de mí. Todo deja de existir, no hay textos, no hay argumentos, no hay historias empezadas, ni cuentos por acabar. No hay princesas olvidadas, no hay alma en pena. Sólo existimos tu y yo. Tu seguridad me hace fuerte, mi debilidad te hace crecer. Me complementas, me llenas, sacias mi vacío. No soy profunda cuando escribo, no tengo imaginación, solo expreso con sutileza y sencillez lo que me haces sentir, lo que me haces ser.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario