Trepando por tus caderas con los dedos, me enganché en tu cintura, y escalando por tu espalda encontré, tras los secretos de tu oído, todos tus miedos.
sábado, 30 de abril de 2011
Nightmare
Cuando creo que ya no estás, que no volverás a atormentar mis sueños, que no perturbarás más mis noches de soledad; vas y apareces, como un demonio, pues los ángeles hacen gracia, y tu me has sentado como un pisotón. No me miras, no dices nada. El mundo se ha parado, y en él sólo vivimos tú y yo, y me tienes a tu merced. Harás de las tuyas una vez más, pues dejarme marchar nunca estuvo entre tus planes. Pero no temo, porque ya lo he asumido. Aquí manda el más fuerte, y sólo estamos tú y yo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario