jueves, 7 de julio de 2011

Un pequeño mordisquito

Dame sin querer, un mordisquito de tu piel
para que pueda acariciarlo sin pensarlo
Para que pueda desgastarme en él.
Dame sin querer, un pedacito de ayer,
donde pueda recordar las sonrisas
las tardes a las que permaneci sumisa
a tu lado sigilosa, en mi pensamiento
enfatizando en un sencillo movimiento;
tu respiración, pausada, la calma de mi alma
tu languidez, parsimoniosa, de la noche al alba
Dame sin querer, en un mordisquito de tí
todas aquellas cosas que guardaste para mí.

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